
Transformar el esquema laboral en el Perú representa la vía más concreta para integrar a la economía formal a más de dos millones de jóvenes que hoy no estudian ni trabajan (‘ninis’), así como a millones de trabajadores vulnerables. Frente a un mercado donde el 87% del empleo en las micro y pequeñas empresas opera en la informalidad o bajo esquemas recortados, una reforma basada en beneficios progresivos redefine el trabajo formal con métricas claras y beneficios tangibles.
Diagnóstico en cifras: El impacto de la informalidad laboral
- Meta de formalización: Reducir la informalidad laboral en el país del 70% al 50%, reincorporando a millones de peruanos a la economía formal.
- MYPEs como motor del empleo: Más de 2,4 millones de micro y pequeñas empresas formales representan más del 99% del tejido empresarial en el Perú.
- Alcance poblacional: El segmento MYPE concentra alrededor de 10,3 millones de puestos de trabajo (formales e informales), lo que equivale al 87% del empleo privado nacional.
- Protección por tramos salariales: La propuesta busca sustituir el criterio rígido de ventas por UIT (microempresa hasta 150 UIT, pequeña hasta 1,700 UIT) por un esquema progresivo según el ingreso real del trabajador:
- Tramo de Sueldo Mínimo Vital.
- Tramo de hasta 7 UIT anuales (tramo exonerado del Impuesto a la Renta).
- Tramo de ingresos superiores.
Beneficios clave para los trabajadores y la economía
- Inclusión laboral para ‘ninis’ y jóvenes: Facilita la primera contratación formal para jóvenes sin experiencia previa, generando incentivos para que las empresas absorban mano de obra juvenil de forma sostenible.
- Acceso a salud y previsión social: Garantiza cobertura continua en salud (EsSalud/SIS) y aportes previsionales para pensiones, protegiendo al trabajador frente a emergencias médicas y vejez.
- Bancarización e historial crediticio: Al contar con ingresos sustentados y bancarizados, el trabajador puede demostrar su capacidad de pago ante el sistema financiero formal, accediendo a préstamos, tarjetas y créditos hipotecarios o vehiculares, dejando atrás el crédito informal abusivo.
- Equidad en las condiciones de trabajo: Alinea las condiciones de las MYPEs para que el incremento en beneficios (vacaciones, CTS, gratificaciones) crezca a la par de la productividad y los ingresos reales del trabajador.
